Cuál Es El Origen De La Filosofía

La filosofía surge en Grecia a comienzos del siglo VI antes de nuestra era. La aparición de un pensamiento basado en el raciocinio, trajo como causa y consecuencia una transformación profunda de la cultura griega tradicional. Imponiéndose un modo de pensar, de mayor racionalidad y sentido crítico. Aunque la necesidad de cuestionamiento, surge de manera innata en la mente humana, pues desde la prehistoria el hombre ha tenido la necesidad de sobrevivir y adaptarse al medio natural, el nacimiento de la filosofía como tal surge en un determinado contexto político y sociocultural.

En el presente artículo daremos un pequeño viaje por lo orígenes del pensamiento filosófico y las condiciones en el cual fue posible su surgimiento.
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Rasgos que originan el pensamiento filosófico

Los rasgos de este contexto que contribuyeron a la aparición del pensamiento filosófico occidental, son fundamentales en este escenario, entre los más esenciales se encuentran las condiciones económicas pues a partir del siglo VII antes de nuestra era, el comercio adquirió una importancia crucial, la moneda sustituyó el trueque dentro de los intercambios comerciales. Con el desarrollo del comercio, se multiplicaron los viajes y desplazamientos territoriales, los cuales favorecieron la adquisición de nuevos conocimientos técnicos y geográficos, así como la vinculación con otras culturas y formas de vida. De esta manera esta interacción favoreció la relativización de la propia cultura griega, trayendo como consecuencia que las explicaciones míticas fueran perdiendo poder y su carácter dogmático y fundamental se fue transformando en relativo y arbitrario.

De este modo las relaciones comerciales requieren nuevas formas de justicia y derecho como base para los intercambios. Por ende los valores de la sociedad aristocrática tradicional quedan  fuera de lugar. Desde la perspectiva política el aumento de la riqueza, la movilidad y el comercio favorecieron la transformación de la tradicional sociedad griega, la cual estaba estructurada en sólo dos partes: Los reyes y la nobleza, quienes vivían plácidamente en tiempos de paz, y conducían al pueblo en tiempos de guerra. Y el pueblo, dedicado a la agricultura y ganadería. Este tipo de sociedad había generado una reacción la cual se venía imponiendo desde antes del siglo VII antes de nuestra era. Esto fue la polis. La cual consistía en un Estado de pequeñas dimensiones, el cual la mayoría de las veces era mucho menos extensa y habitada que cualquiera de nuestras provincias actuales. Durante estos siglos se afianzó, este modo de organización, mediante la promulgación de diversas constituciones, las cuales lograron que los ciudadanos adquirieran una mayor participación y protagonismo en la vida pública.

En este contexto dinámico, las mentes despiertas inician considerando inadecuadas las creencias tradicionales transmitidas por los poetas como Homero y Hesíodo.

Mas allá de tradición

Los poemas homéricos representaban para los griegos, la fuente fundamental de sus conocimientos. En estos poemas por su carácter didáctico, aprendían no sólo valores morales y creencias religiosas, sino también todo cuanto creían saber de geografía, la historia de los pueblos, las costumbres, sobre navegación, entre otros temas que forman parten de su cultura y cosmogonía.

En este escenario nació la filosofía como la búsqueda de formas nuevas de interpretar el mundo. En esta aparición también contribuyó la razón de que los griegos no poseían libros sagrados. Ya  que donde existen, las creencias tradicionales resultan indiscutibles. Dificultando el desarrollo de un pensamiento crítico y libre. Ya que la filosofía surgió y se desarrolló justamente como pensamiento crítico y libre.

Dos modos de explicar la realidad

La transformación cultural acaecida por la filosofía suele establecerse como el paso del mito al logos. No debemos creer, por ello, que la transición del mito al logos se produjo de forma repentina y autónoma.

Al contrario, se llevó a cabo de manera gradual y no representó la desaparición definitiva de las formas míticas de pensamiento. Es por ello que, en numerosos textos de los primeros filósofos (y no sólo de los primeros) se pueden ver aún formas de pensamiento mítico.

Consecuentemente mito y logos son dos tipos contrapuestos de explicación de la realidad. El mito viene a significar “narración” en particular, aquellas narraciones que tienen como protagonistas a dioses y héroes, que, supuestamente, existieron en un pasado remoto e indeterminado. Por su parte, logos significa explicación racional, basada en pruebas y razones.

Características del mito

Los mitos son narraciones tradicionales sobre dioses y héroes que cuentan acontecimientos que ocurrieron en un pasado remoto y cuya verdad nadie puede corroborar, porque ni el poeta que los cuenta ni los oyentes estaban allí cuando, supuestamente, sucedieron tales acontecimientos. Su aceptación no depende, pues, de que existan pruebas para confirmar su verdad, sino de la autoridad que les presta la tradición y del arraigo que tienen en la comunidad.

A través de los mitos se pretende explicar el origen de algún aspecto de la realidad física (cosmos) o de la cultura humana (origen de la agricultura, del Estado, del matrimonio, etc.). El conjunto de los mitos vigentes en una sociedad ofrece una explicación de todos los aspectos de la realidad que se consideran importantes en dicha sociedad. El mito ofrece, pues, una explicación que da respuesta a los problemas y enigmas fundamentales sobre el origen y la naturaleza del universo, del ser humano, de la civilización y de la técnica, de la organización social, etc.

Para dar respuesta a esos problemas y enigmas fundamentales, el mito personifica las fuerzas de la naturaleza. El fuego, el viento, el mar o los astros son dioses o dependen de dioses, que actúan y determinan el curso de los fenómenos naturales de manera más o menos antojadiza y arbitraria Zeus envía el rayo; Poseidón, la tormenta y la bonanza al mar, etc.

En la mitología homérica los dioses actúan movidos constantemente, por pasiones y caprichos, es decir, de una manera bastante parecida a como actuamos los seres humanos. Pero, ciertamente, no todo es capricho y arbitrariedad en los acontecimientos naturales y humanos. El propio pensamiento mítico reconoce una cierta “necesidad”: es el destino, que está por encima del capricho y de los deseos de los dioses. No obstante, el pensamiento mítico reconoce un amplio margen para la arbitrariedad en los acontecimientos de la naturaleza.

Características de la filosofía

La filosofía, por su parte, pretende ofrecer explicaciones racionales. Por ende, desde el punto de vista de la filosofía, el valor de las explicaciones no depende de la autoridad, sino de las razones en que se apoyan; es decir, depende de los argumentos y pruebas que puedan aducirse en su favor.

Es por ello que la filosofía se opone al pensamiento mítico; es decir, a la manera en que éste explica el universo, la existencia humana, la sociedad y la cultura. Se opone porque la filosofía surge con la convicción de que, en principio, todos los aspectos de la realidad pueden ser explicados de forma racional.

La explicación racional (logos) se inicia con la idea de arbitrariedad -característica del pensamiento mítico- es sustituida por la idea de necesidad; es decir, cuando se impone la convicción de que las cosas suceden cuando y como tienen que suceder. Este paso, que puede parecernos hoy elemental, constituye uno de los logros más importantes de nuestra cultura, pues sin esta convicción de que en el universo rigen leyes necesarias la ciencia habría sido imposible.

A la explicación racional que parte de esta idea de la necesidad se le suman otras estrechamente relacionadas con ella. Como son:

La permanencia, pues a la idea de que las cosas sucedes como deberían de suceder, se halla directamente relacionada con esta idea. Pues, el agua se comporta siempre del mismo modo, hierve o se hace solida de acuerdo a las temperaturas determinadas. La cual tiene una manera de ser constante o permanente.

La esencia, esta manera de ser constante es lo que los griegos denominaron la esencia (eidos) de las cosas. La esencia es lo que una cosa es, a pesar de sus cambios de estado o de apariencia. Por tanto, el término esencia se opone al de apariencia. Siguiendo con el ejemplo del agua, ésta se presenta en estado sólido, líquido o gaseoso, pero siempre es agua.

La unidad de lo múltiple, la esencia es lo que un conjunto de seres posee en común, a pesar de lo diverso de sus apariencias. Por ejemplo, los seres humanos, a pesar de nuestras diferencias de raza, diferentes anatomías, las culturales, entre muchas otras,  tenemos en común, precisamente, que somos “seres humanos”. La esencia es, pues, el fundamento de la unidad de las cosas frente a la multiplicidad de sus estados y apariencias, así como frente a la multiplicidad de los individuos que la comparten. Conocer las cosas será, por tanto, conocer lo que son de verdad, lo que tienen de común y permanente.

Es importante reiterar que la filosofía griega evolucionó con la convicción de que los sentidos no son suficientes para proporcionarnos el conocimiento. Ya que los sentidos nos muestra una multiplicidad de individuos, apariencias, estados cambiantes y accidentales. Es crucial realizar un esfuerzo intelectual, utilizar la razón para ir más allá de lo que muestran nuestros sentidos y alcanzar el ser de las cosas, que permanece oculto bajo el velo de las apariencias (verdad como aletheia) Conformando la segunda dualidad en el campo del conocimiento, ella es la razón frente a los sentidos.

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Principales momentos y autores de la filosofía griega

En el desarrollo de la filosofía griega podemos distinguir estos cuatro períodos:

1. Filosofía presocrática (desde inicios del s. VI a. e. hasta mediados del s. V a. e.).

2. La filosofía en el periodo de la ilustración griega (segunda mitad del s. V a. e.).

 3. Platón y Aristóteles (s. IV a. e.).

4. La filosofía en el período helenístico (desde finales del s. IV a. e. en adelante).

Por acá te dejo un vídeo para que puedas disfrutar del origen de la filosofía de una manera interactiva.

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