Cómo Es El Mito De La Caverna

El mito  de la caverna es una de las grandes alegorías que tuvo Platón, una filosofía idealista que ha marcado la forma de pensar en las culturas del occidente.

Esta alegoría aparece en uno de los textos que forman parte del libro La República, en el año 830 a.C. hace casi 2 400 años atrás,  y se basa en la descripción de una situación ficticia que ayudaba entender el modo en que Platón concebía la relación entre lo físico y el mundo de las ideas.

Platón comienza explicando cómo los hombres permanecen encadenados a una caverna desde su nacimiento, sin nunca haber podido salir de ella, y sin tener la capacidad de mirar hacia atrás para entender cuál es  su origen.

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Es así como relataba que estos permanecían  siempre mirando a una de las paredes de la caverna con cadenas que los aferran desde atrás. Detrás de ellos y colocado algo por encima de sus cabezas hay una hoguera que ilumina un poco la zona y entre ella y los encadenados hay un muro, que Platón las equipara  como las artimañas que realizan los tramposos y embaucadores para que no se noten sus trucos.

Uno de los prisioneros logra librarse de las cadenas y sale al mundo exterior, conociendo la realidad. Cuando el hombre libre vuelve a la caverna para liberar a sus amigos prisioneros, nadie lo escucha, lo acusan de mentiroso y lo condenan de muerte.

Platón usa esta alegoría para explicar el conocimiento de liberar al público de las ataduras de la realidad a la caverna. Es así como expresa que generalmente la masa esta cómoda en su ignorancia y violencia hacia quienes insinúen esa ignorancia imposibilitando la posibilidad de autogobernarse.

Una realidad engañosa y superficial

Como luces y sombras es la idea de vivir una realidad ficcionada, Platón sostiene que  por estrambótica que pueda parecer la escena, estos hombres encadenados que se describen, suelen parecerse a los seres humanos, ya que simulan una realidad engañosa y superficial.

Esta ficción se proyecta por la luz que se genera desde la hoguera que los distrae de la realidad: la caverna, donde permanecen encadenados.

A pesar que uno de estos hombres se lograra librar de las cadenas y pudiese mirar hacia atrás, la realidad lo confundiría y le molestaría, es allí donde la luz del fuego haría que aparte la mirada y las figuras borrosas que pudiese ver le parecieran menos reales que las sombras que ha visto toda la vida. De este modo, si alguien desea u obliga a esta persona a caminar en una dirección contraria a salir de la caverna, la luz del sol aún le molestaría más y querrá volver a la zona oscura.

Análisis del mito de la caverna

Existen tres factores fundamentales que describen este mito de la Caverna, la primera es  la dimensión antropológica (naturaleza humana), la dimensión ontológica (del ser) y epistemológica (del conocimiento), la dimensión moral (valorización de la sociedad), y política (forma de gobernar).

En esta descripción Platón se basa en dos ideas principales, la primera el mundo sensible, cuya experiencia se vive mediante los sentidos, corruptibles y mutables-, el segundo un mundo inteligible o mundo de las ideas, cuya experiencia es cosechada mediante el conocimiento, la realidad y el sentido de la vida.

Es así como  algunos elementos quedan bien retractados en esta alegoría:

El Engaño: que surge de la necesidad de mantener a los demás con muy poca información, en esta escena se describe con las sombras que desfilan por la pared de la caverna, en la perspectiva de Platón.

Para este filósofo griego, la mentira está compuesta por aquello que parece evidente desde un punto de vida superficial, por ende si no tenemos motivos para cuestionar algo no lo hacemos y su falsedad prevalece.

La Liberación: el acto de liberarse de las cadenas serían los actos de rebeldía que nosotros llamamos comúnmente revoluciones. Aunque no es fácil rebelarse ya que la dinámica del resto va en sentido contrario.

En este caso no se trata de una revolución social, sino más bien de una individual y personal. Según Platón no es posible quedarse sin hacer nada, es por eso lo necesario de seguir avanzando en el sentido de ir descubriendo nuevos conocimientos.

La Ascensión: un proceso muy costoso que implica desprenderse de creencias muy arraigadas en nosotros.

Para Platón el pasado de las personas condicionaban el modo en que experimentaban el presente, por eso asumía un cambio radical en la manera de entender las cosas, tenía que acarrear malestar e  incomodidad.

Esta percepción se ve reflejada claramente en la idea que ilustra donde uno de los hombres intenta salir de una cueva en vez de permanecer sentado y que al llegar al exterior recibe la luz cegadora, de la realidad.

Por último el retorno: es la última fase del mito, que consiste en las nuevas ideas, puede llegar a generar confusión, menosprecio o hasta odio, esto por poner en cuestión los dogmas básicos que vertebran la sociedad.

Es así como Platón orientaba que la verdad estaba asociada a lo bueno que experimenta una persona y esta cuando tiene acceso a una realidad autentica puede tener la obligación moral de hacer que el resto de las personas se desprendan de su ignorancia y conocimiento.

En esta última idea, el mito de la caverna no es exactamente una historia de liberación individual, es más bien una concepción a una perspectiva más individualista. El individuo que por sus propios medios accede a lo verdadero, mediante una lucha personal contra las ilusiones y los engaños.

Cuando el individuo ya ha logrado alcanzar esta fase, debe llevar el conocimiento al resto.

2 Comentarios

  1. Anaís mayo 11, 2018
    • Isidro Llico mayo 17, 2018

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