Hablar público:Cómo ser escuchado con interés

Cada vez que hablamos determinamos la actitud de nuestros oyentes hacia lo que decimos.Si nos sentimos lánguidos  ,ellos se sentirán lánguidos ,si nos mostramos poco interesados,ellos se mostrarán poco interesados.Si estamos entusiasmados nuestro entusiasmo contagiará a los oyentes.El entusiasmo  contagiará a los oyentes .El entusiasmo es uno de los factores importantes.

El orador genuino ,sagrado o profano,no es el que mejor discurre ni el que más ideas lúcidas presenta  a sus oyentes ,sino  el que mueve arrebata y subyuga ,sin que se sepa como ni por qué .

A pesar  de la gran importancia de esta cualidad que es la convicción  y el entusiasmo contagioso,muchos oradores carecen de ella.

La esencia de un buen discurso es que el orador  tenga algo que fervientemente desee decir .Pongamos en contacto la cabeza con el corazón.el auditorio quiere que no le demos datos solamente sino que revelemos nuestras actitudes hacia esos datos.

Cualquiera sea el lenguaje que empleemos ,nunca lograremos decir  sino lo que somos.Lo más importante, en un discurso no son sólo las palabras sino el espíritu  del hombre que hay detrás  de estas palabras.

Para aumentar la vehemencia,para sentir entusiasmo ,procedemos  con entusiasmo,miremos al auditorio,hagamos ademanes  enfáticos (énfasis ,fuerza de expresión ,o entonación)

Abramos la boca y hablemos para que nos oigan.Muchos oradores no se dejan escuchar a más de diez metros.

Convenzámonos a nosotros mismo antes de querer convencer a otros.Hablemos con entusiasmo contagioso,porque ante el interés que tengamos  ,el auditorio no podrá a menos que sentirlo.

Es  necesario ganarnos la confianza del auditorio,mereciéndola  por nuestra sinceridad,por una presentación adecuada,por estar capacitados para hablar del tema por decir lo que la experiencia nos ha enseñado.

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