Problemas de lectura

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EL PROBLEMA EN LA LECTURA

1.1. ANÁLISIS DE LA REALIDAD PROBLEMÁTICA:

La educación actual en su programa curricular de estudios, continúa acumulada de una gran cantidad de datos, conocimientos e informaciones que, de acuerdo al aceleramiento del cambio y de las innovaciones en el campo de la ciencia y la técnica, caen en desuso rápidamente. Centrada la educación en esos contenidos está predispuesta a reincidir en las "ideas inertes" que la mente no utiliza, verifica ni transforma.

Dentro de este contexto, reconocemos como muy importante el rol de la lectura en la educación y la sociedad, porque ayuda a la persona en el proceso de conocer el mundo y madurar en la vida; porque dota a quienes la practican de imaginación, creatividad y proyección de su ser hacia la realidad, la cual se asume con mayor entereza y se hace lo posible por transformarla; porque da expresividad y dominio de la comunicación, en bien de su desarrollo individual y colectivo.

La educación, clave del desarrollo y del progreso social, no puede seguir atrapada en falsos problemas o entretenida en aspectos de segundo orden, como pueden ser las teorías, definiciones, clasificaciones, descripciones de fenómenos, cuando estos elementos no están ligados a la vida y cuando lo prioritario es más bien fortalecer capacidades, afianzar habilidades, clasificar y organizar procesos, así como asegurar formas para que el estudiante conduzca por si mismo su educación permanente.

Sin desconocer, por supuesto, que aparte hay también otros factores que ponen su cuota de negativismo para crear este cuadro desolador, como son las condiciones políticas, sociales, económicas y culturales en que vivimos. Nos preguntamos cuáles son las deficiencias más saltantes de la educación nacional, ineficacia que da como resultado este fracaso inocultable. Entre los diversos problemas que se han detectado figura, que los alumnos y docentes de los diferentes niveles y modalidades educativas exhiben una pobre comprensión lectora, particularmente en las instituciones educativas del interior del país. Lógicamente, los factores son múltiples, pero se pretende dar algunos alcances, referidos a comprensión lectora, que es motivo del presente documento.

De igual manera, se sabe que no todas las personas tienen afición por la lectura ni la realizan con facilidad. No son raros los estudiantes de los diferentes niveles educativos y aun los profesionales que se sienten desconcertados ante un texto, en cuya lectura emplean semanas y meses. Muchas personas que gustan de tal actividad intelectual no saben leer.

Desde luego, no se pone en tela de juicio el dominio mecánico de pronunciación de los signos gráficos. Nos referimos a algo distinto y de mayor valor: la comprensión del texto, la actitud creativa y crítica ante el mismo, al aprovechamiento de las ideas sustanciales en la solución de problemas y a toma de decisiones valorativas.

Según Danilo Sánchez Lihon, en Promoción de la Lectura (1986, p. 63) manifiesta "En la formación de conductas positivas para la lectura hay una trilogía de actores que juntos y trabajando eficientemente, cada uno desde su posición, logran inculcar niveles óptimos y hábitos permanentes de lectura. Ellos son: Los docentes, los padres de familia y los bibliotecarios"

Agrega: "El docente inicia y guía en la lectura a los alumnos, los padres de familia la animan e impulsan, los bibliotecarios la mantienen y refuerzan" (1).

Sin embargo, por lo general, sucede que la mayoría de docentes del área de Lenguaje – Comunicación, cogen su Programación Curricular –si lo tienen- y en cuanto a capacidades de comprensión lectora, creen que sólo existe la lectura, sin técnica, ni estrategias pedagógicas, y si las conocen no la implementan debidamente. Por otro lado cuando se desarrolla dichas capacidades se abandona al alumno o alumna a su suerte o les piden lean y hagan resúmenes, vocabulario, dibujos, muchas veces sin ningún criterio, ni técnica de lectura alguna.

Peor aún, si los padres de familia poco o casi nada hacen por favorecer las orientaciones, niveles y comportamiento lector de sus hijos, mostrando en mucho de los casos indiferencia o apatía por la lectura.

Por otro lado, la mayoría de bibliotecarios descuidan la labor de promoción de la lectura, menos aún buscan relacionar la lectura comprensiva aplicando programas de lectura con variedad de técnicas planificadas, diseñadas, analizadas y evaluadas, con presentación de resultados producto de un proceso lector.

Incluso, debe indicarse que la promoción de la lectura, no es sólo responsabilidad de docentes, padres de familia y bibliotecarios, lo son también, los directores, alumnos, instituciones de índole educativa, gobiernos locales, Iglesia, clubes, empresas, medios de comunicación, etc., conjuntamente con el Estado, asumir el reto de que la comprensión lectora tome otro rumbo.

Los educandos aprenden a leer, leyendo y escribiendo textos completos y reales; por tanto, se hace indispensable que el docente y demás responsables, planifiquen situaciones auténticas de lectura, con propósitos y destinatarios reales; además de poner a los estudiantes en contacto permanente con textos que se utilizan en la vida cotidiana.

Si se promoviera, se incentivara e inculcara la lectura como un comportamiento permanente en las personas, haciendo uso de técnicas y estrategias apropiadas, desarrollando capacidades fundamentales de pensamiento reflexivo, crítico y creativo, en la solución de problemas y tomando decisiones valorativas, estaremos enseñándoles la vía de aprender por sí mismos, estaremos proveyéndole de la herramienta para autoeducarse y valerse de sus propios recursos, para contribuir al bien común.

Concebido así el problema, resulta claro que las metas no sólo deben medirse en términos cuantitativos -leer mucho y de prisa-, sino de leer cada vez mejor. Para el logro de esta aspiración, tan justa como necesaria, se debe tener en cuenta no sólo una serie de factores, sino principalmente técnicas y estrategias de ayuda pedagógica como mecanismos de influencia que incidan en una lectura comprensiva y por ende en un aprendizaje significativo.

En nuestra realidad otuzcana, en educación secundaria se nota que los alumnos en general no practican el arte de leer, donde, la mayoría de alumnos, demuestran poco o nula práctica de lectura; peor aún, muchos leen por obligación sin comprender lo que leen, y esto se da por el desconocimiento de técnicas, por la mala aplicación de ellas o por la falta de interés. Además los docentes se quejan de los pre-requisitos o saberes previos que trae el alumno respecto a la lectura, desde su hogar, del nivel de educación primaria y de la comunidad, que se traduce en el poco interés en el aprendizaje de calidad y más aún de la lectura comprensiva.

La mayoría de estudiantes, se limitan a una comunicación austera y solamente basada en programas televisivos, leyendo por sólo el acto de leer mecánicamente las pocas veces que les son exigidas, transcribiendo los textos al pie de la letra o por partes, sin mayor trabajo reflexivo, crítico y creativo.

En función de lo anterior, se ha considerado que los estudiantes de educación secundaria, tienen dificultades en predecir, identificar, discriminar, analizar, organizar, inferir, interpretar, valorar y crear textos diversos, como parte de su escolaridad, se busca desarrollar estos aspectos para su formación académica y su preparación hacia otros niveles de comprensión lectora.

Sabido es que la lectura es una actividad intelectual que no debe realizarse al azar, sino de acuerdo a ciertas técnicas y estrategias, si se quiere que se constituya en un medio de formación y perfeccionamiento, especialmente en el quehacer educativo. Para el efecto, existe una diversidad de técnicas, de todas ellas se propone, a nuestro entender, a las más significativas, por sus bondades o valor didáctico para el proceso de comprensión lectora y producción de textos.

Además la interpretación y el análisis de la puesta en práctica del módulo de aprendizaje y del programa experimental les permite a los educandos, reflexionar críticamente sobre los contenidos del texto leído comprensivamente, fijando sus posiciones como entes activos y pensantes, -tan requerido en estos tiempos- que conllevaría a reflotar nuestra educación.

Si por lo menos se pusiera en práctica el manejo de las Técnicas: PLEAE (Pre lectura-Lectura-Esquematizar-Aprehensión-Evaluación) o ADDL (Antes,Durante y Después de la Lectura), propuestas por el autor para mejorar los niveles de comprensión lectora, se estaría obteniendo información en el tema en alumnos de educación secundaria, se estudiaría la situación cualitativa y cuantitativa de lectura, se mediría los resultados del programa experimental, mediante su Pre y Post Test, que evidenciarían los niveles de comprensión lectora, y en que medida han contribuyendo a superar las dificultades de comprensión de lectura de la muestra de estudio que se elija. Y lo más importante, se habría contribuido al aprendizaje autónomo y a la formación integral de la persona.

1.2. EMERGENCIA EN LECTURA:

El Ministerio de Educación, al declarar la educación en estado de emergencia, en cuanto a educación secundaria, propuso un conjunto de capacidades y actitudes para los cinco grados de estudios, que pueden ser adecuadas a la realidad y posibilidades del centro educativo. Pero, ha descuidado la implementación inmediata y efectiva de medidas orientadoras a mejorar la calidad de los aprendizajes de nuestros estudiantes.

Una de los errores más frecuentes en las autoridades educacionales en los países sub- desarrollados, es la creencia de que basta escribir una ley, plan, programa, reglamento o norma para que su implementación efectiva esté garantizada, y que les basta publicar ciertos documentos para que su contenido se haga realidad en las aulas.

Es más, generalmente nadie se preocupa por verificar los resultados de la implementación ni siquiera se ejecutan los indicadores capaces de medir si el programa cumplió sus objetivos propuestos. Cada vez que alguien se atreve a medir algo descubre que los resultados son preocupantes.

A fines de enero el Ministerio de Educación ha publicado el Diseño Curricular Básico para educación secundaria, que de seguro, la mayoría de directores y profesores no han leído completamente, o no lo han entendido, y de seguro que no está siendo aplicado. Si en los últimos diez años se hubieran cumplido aunque sea en 20% el desarrollo curricular adecuadamente, no estaríamos en emergencia educativa. En consecuencia no tendríamos que contestar que los alumnos de secundaria no leen bien, no comprenden lo que leen ni dominan las cuatro operaciones fundamentales, que han pasado la vida escolar sin cultivar sus habilidades básicas y sin registrar conocimientos útiles para la vida.

Por consiguiente, se requiere que las autoridades educativas sean más realistas y elaboren directivas para que los profesores de todos las áreas de primaria y secundaria se dediquen a afianzar solamente dos cosas: comprensión lectora y dominio de las cuatro operaciones aritméticas básicas. Lograr al menos que los alumnos aprendan eso equivaldría a una verdadera revolución educativa.

Atender las urgencias de la emergencia, conlleva a que los profesores de las diferentes áreas del currículo pueden usar perfectamente temas de sus especialidades para ejercitar la lectura, el análisis, la síntesis y comprensión de textos, la elaboración de esquemas, resúmenes, la capacidad de explicar lo entendido con las propias palabras de cada alumno, redactar composiciones que explique lo leído, etc.

Asimismo, los profesores de matemática; ciencia, tecnología y ambiente; pueden utilizar temas de sus áreas para afianzar las 4 operaciones fundamentales y algunos elementos básicos de la geometría y trigonometría.

Como hacerlo es relativamente simple. Los entendidos que conocen de estos temas pueden diseñar la propuesta en una semana. No se necesitan meses. Además, no se requiere gastar tanto dinero en producir libros de todas las áreas, basta con elaborar guías didácticas, apoyados por los medios de comunicación y equipos de capacitación de las universidades e institutos superiores pedagógicos.

Es decir, convocar a los centros de estudios superiores que cuentan con experiencia y prestigio en capacitación docente, para ejecutar convenios por los cuales ellos asuman un cierto número de colegios de un determinado ámbito de influencia, capaciten a los docentes, preparen el material adecuado, monitoreen y apoyen su aplicación en las aulas. Además evaluarán el proceso para evidenciar los aprendizajes de los alumnos.

Para realizarlo, no sólo se requiere orientaciones de la lectura, sino decisión política que parta desde el nivel presidencial, y que las autoridades educativas visiten los centros educativos, y se confronten con la realidad y adecuen sus estrategias a ese contexto para que se involucren en este reto.

1.3. ORIENTACIONES DE LA LECTURA:

La lectura tiene una direccionalidad condicionada por factores culturales, socio-económicos y educativos en donde se da los lineamientos que guían el comportamiento lector. Es decir no se le puede estudiar cabalmente si se le aborda como un acto aislado, individual o emocional; aspectos a los cuales generalmente se le reduce.

A) FACTOR CULTURAL:

& En el campo de las orientaciones el primer factor a considerar es la cultura, partiendo desde la concepción del mundo, del hombre y la vida, hasta la relación con seres y cosas.

& Los valores que se alientan, las normas de conducta, la tradición y el medio ambiente en que se desenvuelve una persona influyen necesariamente en el campo que venimos estudiando. Por ejemplo, ya se habla acerca de la importancia de formar una "cultura lectora de calidad".

& El concepto que una persona tiene acerca de la lectura, la situación del libro y las bibliotecas en la escala de valores y las consideraciones acerca de cómo alcanzar el objetivo de una integración armoniosa con el entorno, afecta la adopción de actitudes lectoras en las personas.

& Sin embargo para ello, se requiere formas de actuar sobre la cultura mediante programas que se ejecuten a mediano y a largo plazo, para así modificar las escalas de valores, logrando actitudes más o menos favorables hacia el comportamiento lector.

B) EL FACTOR SOCIOECONÓMICO:

& Aspectos de factor socioeconómico intervinientes en las actividades de lectura, son: El proyecto o Plan Lector social; la situación económica; los medios de comunicación y la promoción y/o movilización social.

& Por consiguiente hay una relación directa entre la estructura social y la lectura; porque esta no se da en el vacío, no es únicamente decisión individual pues ella está dentro de un medio y recoge de allí sus motivaciones o limitaciones.

& La presencia de los medios masivos de comunicación cuyo grado de competencia o complementación con la lectura es necesario considerar, aprovechar y evaluar objetivamente. Toda vez que en nuestra realidad, poco o casi nada, están haciendo en favor de la lectura.

& Aspecto social y económico importante en este campo, es la oferta de materiales de lectura, la infraestructura e implementación de bibliotecas y cabinas de INTERNET, aspectos todos ellos tan importante como el interés, la disposición y la demanda real de lectura que hacen las personas.

C) EL FACTOR EDUCACIONAL:

& La educación es el factor más directo e inmediato que determina las orientaciones de la lectura en la sociedad, puesto que de sus componentes fundamentales del sistema educativo depende su aprendizaje, desarrollo y consolidación, poniendo especial atención en la calidad de la educación en las primeras etapas de la escolaridad formal.

& En la concepción y objetivos educacionales, así como en la práctica de su ejecución, deben estar presentes nociones claras con respecto a los logros que se proyectan alcanzar en el ámbito de la lectura, reconociendo la enorme importancia de su plena realización en la sociedad.

& La lectura requiere un aprendizaje formal previo, que posibilite su ejercicio, desarrollo y consolidación. Llegar a dominar las estrategias de lectura supone una serie de etapas, las mismas que se encuentran estructuras en el Plan Lector del Ministerio de Educación, pero que en la práctica no se desarrollan estas estrategias para formar niñas y niños lectores en el aula, la escuela y la comunidad, como así lo manifiesta el documento.

& La ausencia de comunicación entre padres e hijos origina diversas dificultades y por ende disminuye el comportamiento lector de sus hijos. Así como la carencia de estímulos por parte de los padres de familia para animar e impulsar el comportamiento lector de sus hijos, sumado a la poca motivación y orientación de sus profesores reduce la afición a lectura que redunde en bien de sus hábitos de estudio de las áreas de estudio.

& Conclusión, la formación de capacidades positivas para la lectura es tarea de todos, que conlleve a crear conciencia del valor y función de la lectura como instrumento fundamental en el desarrollo integral de la persona, en la difusión cultural y en la promoción de la investigación científica y social.

1.4. CALIDAD LECTORA: TAREA DE TODOS

Los agentes educativos son múltiples: alumno, familia, profesor, comunidad, medios de comunicación, gobiernos, etc. El educando es el agente esencial, a cuyo entorno deben actuar los otros. El gobierno local y el Estado, como responsables de la educación en su jurisdicción, deben dinamizar un conjunto de tareas para elevar la calidad lectora, dando normas con sentido común y especialmente acorde con la necesidad sociocultural.

Si al educando se le limita a escuchar, copiar, memorizar y repetir resulta inútil todo intento de calidad lectora. Para lograrla, en alguna medida, es imprescindible reorientar un conjunto de estrategias o actividades que los centros educativos pueden ejecutar en coordinación con las instituciones de la sociedad civil.

El profesor, como agente principal de nuestro sistema escolarizado, es necesario que, para ejercer este delicado rol, cumpla ciertos pre-requisitos. No cualquiera debe desempeñarse como tal. Urge selectividad, capacitación, vocación de servicio, cambio de actitud… De su calidad humana y profesional depende su influencia en el educando.

Comúnmente, cuando se habla de emergencia en lectura, se piensa en una invariable relación que sólo es responsabilidad de profesor-alumno, dentro del sistema escolar. Tantas veces verificamos que esa estrechez genera ineficiencia, sin embargo es poco o nada lo que hacemos.

Los maestros cargados de idealismo se esfuerzan por transformar la sociedad o cuando menos al conjunto de estudiantes a su cargo, pero al no hallar ni apoyo de los padres de familia, ni de otras personas o instituciones del sector, ni de otros sectores, apaga poco a poco su entusiasmo. Los alumnos desamparados por su hogar y escuela, en el derecho a desarrollar su comprensión lectora, se conforman con logros de medianía o abandonan el proceso. Raros son quienes se revelan frente a este panorama y tratan de ubicar un modelo, imitarlo, igualarlo y superarlo.

Los padres de familia para el cumplimiento eficiente de su rol requieren de preparación especial, demanda que los padres se actualicen para no pecar de conservadores o anacrónicos. Conviene que asistan a las escuelas para padres. Nunca es tarde para aprender.

Cuando hogar y escuela laboren unidos, en el propósito de ofrecer un cambio de comportamiento lector, dentro de una educación integral y permanente, es posible alcanzar mejores niveles educativos; a diferencia de la "escuela isla" a donde no llega ninguna influencia que refuerce sus acciones.

Es decir, la calidad de los aprendizajes, reflejarán mejores resultados en un sistema donde alumno, maestro y padre de familia participen de influencias constantes y recíprocas, con direccionalidad definida, acciones coordinadas y esmero en cumplir sus responsabilidades funcionales.

Los medios de comunicación social con su mayor incidencia en la información y desinformación de los hechos sociales y naturales, lo único que destacan son las ocurrencias negativas: crímenes, robos, traiciones, falsificaciones, raptos… o comentan, con acentuado relieve, de hechos deportivos, horóscopos, notas sociales y tanta gama de asuntos carentes de importancia. Hay necesidad de hacer análisis o comentarios de situaciones culturales, económicas, sociales o políticas de mayor trascendencia. La prensa por sus excesos de sensacionalismos, mitificaciones a los grupos de poder, abundancia de comerciales y fomento de alineación poco o nada apoyan a fomentar el comportamiento lector de la comunidad. Por su orientación, sirve más para la opresión que para la liberación de los hombres y de los pueblos. Necesitamos una educación con periodismo crítico, para que se complementen, refuercen e integren en la formación del comportamiento lector y el despertar de la conciencia de los hombres. Es hora de que también se eduque y culturicen para hacer efecto multiplicador.

La comunidad, por la influencia antedicha y los ocasos sociales, económicos y políticos que sufre, se ve en la dificultad de participar en mejorar la calidad lectora. Algunas personas prefieren agotar su tiempo en comentar de burdas novelas u otros entretenimientos poco edificantes. Falta motivar o reorientar sus esfuerzos en pos de mejor comprensión lectora. Son escasas las comunidades que venciendo limitaciones se esfuerzan en priorizar sus acciones formativas.

Las autoridades edilicias y demás instituciones políticas, religiosas, gremiales, comunales, culturales, policiales, etc, deben coadyuvar en pro de una lectura de calidad. Si subsisten comportamientos negativos, de instituciones y personas, nuestra compresión lectora, pese al esfuerzo de alumnos, maestros y padres de familia será poco lo que pueda avanzar y por tanto la tan voceada calidad lectora será una quimera, en nuestro ámbito.

El Estado por determinación constitucional tiene un rol preponderante en la educación nacional. No debe limitarse a contemplar la ineficiencia de los centros y programas educativos. Para elevar su calidad en comprensión lectora debe crear mecanismos que contribuyan directa e indirectamente con el quehacer escolar y comunal. Con igual propósito, para que la calidad de la lectura no esté supeditada a los gobernantes de turno, el Estado debe propiciar la concreción efectiva de la Ley de Democratización del Libro y Fomento de la Lectura, que tantísima falta nos hace empezar a poner en práctica, después de una inercia de más de 20 años que vio nacer infinidad de proyectos.

En conclusión, la calidad lectora demanda resaltar el concepto de sociedad educadora, no tanto por destacar la estrecha relación que hay entre la escuela y la sociedad, sino para esclarecer definitivamente que la acción educativa –en cuanto a comprensión lectora- no se encierra en las paredes de la escuela o los límites de la familia, como si éstas fuesen ámbitos aislados y ajenos de la vida social.

El proceso lector tiene vinculación permanente y necesaria con los aspectos social, cultural, económico y político, por ellos se dice que toda la sociedad cubre o debe cubrir el ámbito educativo del comportamiento lector de sus pobladores. Por consiguiente, la calidad lectora es tarea ineludible de todos

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Publicado: abril 20, 2012

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